Era la segunda hija de Dora Singerman y Benjamín Trajtenberg, sus hermanas fuimos Silvia (seis años mayor) y Irene (cuatro años menor). Edy nació el 16 de abril de 1948 en la ciudad de La Plata , y la familia se mudó a Buenos Aires cuando ella tenía 12 años.

Nunca fue muy inclinada a jugar con muñecas, me acuerdo de ella haciendo aeromodelismo y también jugando con soldados, como si supiera de su futuro en armas. Y leía mucho.

Desde adolescente tuvo una ideología de izquierda y una actitud activamente militante, una sensibilidad por los más necesitados, una disposición para rebelarse sin miedo. Cuando llegó la hora de ir a la facultad eligió la carrera de Sociología y se graduó, pero nunca pudo ejercer dentro de ese campo.

Su participación en Plaza Francia era apenas una forma de sobrevivir, a esa altura ella ya estaba completamente entregada a la política, era ahí que estaba su interés, su pasión. Y ella era muy apasionada, muy entera.

Le gustaba tocar la guitarra y cantar, yo me acuerdo apenas de algunas estrofas de una música que ella crió y cantaba, dedicada a Eva Perón.

Evita Perón te quedaste

Guardada en el alma del pueblo…

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Evita Perón tu recuerdo

No es silencio muerto

No es cierto!

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Evita, Evita Perón, guardamos tu corazón

Evita, Evita Perón, vive!

 

Dentro de la familia Edy era mi mejor amiga y yo la seguía como un modelo, un ejemplo. Pero mi deseo nunca fue entregarme a la militancia, y por eso cuando su elección se tornó definida e irreversible tuvimos que separarnos.

Me acuerdo de nuestra despedida, caminando juntas, las dos tristes por no poder seguir nuestros caminos sin distanciarnos. Ella me dijo que su familia ahora eran los compañeros, tal vez para consolarse por todo lo que tenía que perder. Yo salí del país, y nunca más la vi. Nadie en nuestra familia acompañó de cerca su vida después que ella entró en la clandestinidad, fue un sufrimiento solitario para todos.

No se quien eligió el nombre de Ángela, pero siento que le cae tan bien! Su rostro era siempre profundamente angelical mientras que su espíritu era determinado y guerrero. Parecia frágil por ser flaquita y longilínea como uma primavera de Boticelli, pero de jeans, camiseta, cabello largo y suelto, siempre lista para los llamados de la vida, para poner las manos em la masa. Defendiendo sus  ideales com determinacion total, Edy perdió su vida.

Y yo perdi la hermana y amiga con quien no pude vivir todo lo que quería haber vivido.

Irene